APRENDE A DIFERENCIAR EL AMOR PROPIO DEL EGO

amor propio vs ego

 

Hablaba esta semana pasada con mi pequeña (12 años) sobre el Amor propio. Me preguntó dulcemente: “Pero mamá…¿eso cómo se hace?, ¿cómo sabes si estás actuando con Amor propio?”. Un par de días después, durante una sesión, una clienta me comentaba que ella había oído hablar del Amor Propio pero que realmente no sabía lo que significaba ni mucho menos cómo aplicarlo.

Así que me he decidido a escribir este post para explicaros que… ¨como es Arriba es Abajo, como es Adentro es Afuera¨ y cómo afecta esto a nuestro valor personal y en consecuencia a nuestra autoestima.

¿Qué es Amor Propio?

El Amor Propio es un concepto basado en la relación que se tiene con uno mismo; cómo te tratas, de qué manera te hablas, en qué posición te colocas con respecto a los demás, los sanos límites que te marcas a ti mismo y los que marcas a otros para proteger tu espacio emocional. Tiene que ver con quererse, claro está, pero también con protegerse.

El Amor Propio es sutil y silencioso, es eso, propio, personal e intransferible; algo que se cuece internamente. Si tienes que gritarlo a los cuatro vientos ya no es amor propio, esos “¡porque yo me merezco!”, es el Ego en modo reactivo.

¿Qué es el Ego reactivo?

En realidad, el Ego requiere un post para él solo y aun así se nos quedaría corta la explicación; es un tema complejo y con muchísimos matices. No obstante, creo imprescindible anotar que el Ego, compuesto por creencias, es el Yo que clasifica y enjuicia casi todo lo que nos rodea y por supuesto a nosotros mismos y nuestras acciones.

Por lo tanto, el Ego reactivo, en este caso, será la demanda imperativa y prácticamente automática , que adoptamos ante una situación que creemos que debe ser de una determinada manera con respecto a nuestra valía personal o profesional. Dicha reivindicación nos mantiene en patrones de comportamiento errático que nada tienen que ver con el Amor Propio, sino todo lo contrario.

¿Cómo diferenciar cuando actúas desde el Amor Propio o desde el Ego reactivo?

 

Diferenciar Amor propio del Ego.

Existen algunas preguntas que puedes hacerte tú mismo y te ayudarán a identificarlo en diferentes situaciones:

  • ¿Mi actitud o comportamiento me suma o me resta valor personal?  Es decir, decides tú o deciden otros por ti.

 

  • ¿En qué situación emocional me deja? En este caso escucha a tu cuerpo más que a tu cerebro. Los marcadores somáticos nos ayudan a identificar nuestras emociones.

 

  • ¿Desde qué lugar lo hago? La mente y su ruido o el corazón y su sentir… ¿Quieres soluciones o tener la razón?

 

  • ¿Para qué lo hago? Si estás esperando respuesta o reacción concreta de otro para volver a actuar, estás en modo “control”.

 

Cuando es nuestro Ego el que intenta hacerse valer a través de las imposiciones, siempre espera una respuesta que reafirme si lo ha conseguido o no. Esto de por sí ya es una cesión de poder personal, ya que mi siguiente estado emocional dependerá de la respuesta de otros.

Es decir; si consigo lo que deseo mi Ego se sentirá satisfecho y por lo tanto tendremos una recompensa inmediata, aunque no duradera. Si la respuesta no es la deseada, nuestro diálogo interno será negativo y afectará  a nuestra autoestima.

Por el contrario, cuando nuestra reacción está sostenida con Amor real hacía uno mismo, con el cuidado y cariño que nos merecemos, no necesitamos imponer, gritar o enfadarnos; a veces ni siquiera comunicarlo. Actuamos con la certeza de estar haciendo lo mejor para nuestro bienestar emocional.

La toma de decisiones o acciones bajo el convencimiento de tu valor personal es independiente al resultado final; es una visión de uno mismo más amplia y menos cortoplacista.

 

¿Cómo aumentar el Amor Propio?

Como os decía al inicio del post “Como es Arriba es Abajo, Como es Adentro es Afuera”. Esto quiere decir que nuestro mundo interior y exterior se retroalimentan constantemente. El amor está en nosotros mismos pero es necesario crear un flujo de entrada y salida de amor; por exceso de salida o por defecto de entrada nos podemos ver y sentir en carencia emocional y motivacional.

¡Algunas acciones que nos ayudan!

  1. Aprende a ponerte sanos límites y por supuesto a ponérselos a los demás.
  2. Verbaliza tus deseos y toma acción por ellos.
  3. Cuida tu diálogo interno. Nadie te hablará bien si tú mismo no lo haces.
  4. Acepta tu derecho a cambiar de opinión.
  5. Deja espacio a la vulnerabilidad sin excederte.
  6. No te quedes demasiado tiempo en “modo espera”. Muévete.
  7. Rompe con las situaciones o personas “tóxicas”.
  8. Muéstrate siempre sincero y honesto.
  9. Aplica el sano egoísmo. No puedes darte si no te tienes.
  10. Trabaja en crear relaciones sanas y duraderas en lugar de buscar satisfacción, física o emocional, inmediata.

 

 

 

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL AUTOCONOCIMIENTO?

Los que me seguís desde hace tiempo sabéis de la insistencia que hago en lo importante que es conocerse bien a uno mismo.

Este post lo quiero dedicar a explicar cuáles son los motivos por los que incido tanto en ello y por qué es imprescindible a la hora de trabajar tu Marca Personal.

Para cualquier objetivo que nos pongamos, en cualquier área de la vida, tenemos que analizar la situación desde la que partimos y con ello todos los pros y contras que se van a presentar durante el proceso, incluidos los relacionados con nuestra forma de ser.

“Conócete. Acéptate. Supérate.”

Algunas de las cuestiones que salen a la luz cuando inicias trabajo de autoconocimiento son sencillas de detectar, como puede ser puntos fuertes, habilidades o carencias, pero algunas son bastante más complejas de detectar, por ejemplo miedos que están limitando tus avances y las creencias que los sostienen.

¿Para qué me sirve el Autoconocimiento?

  • Detectar pautas de comportamiento.
  • Conocer mis motivaciones.
  • Detectar habilidades y talentos ocultos.
  • Sacar a luz miedos ocultos.
  • Cambiar creencias limitantes.
  • Descubrir saboteos inconscientes.
  • Conectar con deseos dormidos.
  • Trabajar comportamientos reactivos y su causa.

Estos son solo algunos ejemplos y la realidad es que uno nunca termina de conocerse, ya que cambiamos a medida que nos cambia la vida y salen a la luz actitudes y aptitudes que antes no se habían detectado.

Obviamente el autoconocimiento es importante, o importantísimo, para cualquier persona, sin embargo cuando tú eres tu marca se convierte en algo imprescindible para sobrevivir en el mercado. ¿Imaginas una empresa que no sabe lo que sucede dentro de la compañía? Tendría un gran problema, ¿verdad?

Conocerte es conocer tu marca y trabajar en los contras, potenciar los pros o convertir los contras en pros, son tus principales armas para un correcto posicionamiento. Al igual que del autoconocimiento, suelo hablar a menudo de la autenticidad. Pero la autenticidad no será posible si el conocimiento que tienes sobre ti mismo es vago.

Por supuesto, para algunas cuestiones sobre tu personalidad es complicado llegar sin ayuda de un tercero. Pero esto no quiere decir que no puedes avanzar por ti mismo. En el post Del Autoconocimiento al Personal Branding os dejo algunos ejercicios para trabajar vosotros mismos.

 

¿COMPROMISO O SACRIFICIO? LA CLAVE ESTÁ EN LA CAUSA

Frases como “alcanzar el éxito cuesta sacrificio”, “nadie te regala nada”, “para lucir hay que sufrir”… o la versión 2.0 #nopainnogain, son como un extraño motivador para algunas mentes. Y es que nuestra generación, la generación X, ha sido educada por otra muy diferente, donde prácticamente lo único bien visto era trabajar y “sacrificarse”. Con razón nuestra mente vacila constantemente entre el deseo y la culpa. ¿Te suena todo esto?

Incluso sacrificarse por los hijos parece haberse convertido en algo de lo que alardear y de lo que muchísimos padres se sienten orgullosos. Es como una especie de competición; cuanto más te sacrificas por los hijos más los quieres. Y lo único que realmente aumenta no es el amor paternofilial, sino el propio ego de los padres.

Desde luego, lo que sí compro a nuestra generación predecesora, es que nadie te regala nada, es decir, todo tiene un costo. También es innegable que cualquier acción tiene consecuencias para bien o para mal. Proyectamos aquello en lo que ponemos foco y cuanto más foco ponemos en algo, mayores son las posibilidades de conseguirlo.

Pero las palabras también tienen mucho poder en nuestro cerebro y algunas, que usamos con mucha ligereza, como sacrificio, pueden tener efectos negativos en nuestro estado anímico.

Cuando te comprometes contigo mismo, te comprometes con tus deseos también. Al comprometerte con tus deseos, la intención y la atención aparecen de forma natural. El esfuerzo se convierte en dedicación y el sacrificio en elección.

A partir de ahí sucede la magia, nace el gozo y con el gozo la pasión y la alegría.

Por el contrario, cuando tu objetivo, o propósito, es elegido por tu parte más racional, por el entorno o la propia inercia, todo se convierte en una costosa tarea.

¿Cómo saber si estás tomando una elección desde la mente y no desde el corazón? Hay un indicador muy interesante; cuando es el corazón quien toma la decisión beneficia a otras personas, muchas o pocas, pero siempre es un beneficio compartido. Cuando los beneficios tan solo te benefician a ti, sin duda es una elección del ego.

Os pongo un par de ejemplos muy básicos:
La compra de un coche. Cuando compras un coche con unas características determinadas pregúntate primero ¿para qué deseo ese coche en concreto y no otro? ¿Lo necesitas para llevar a tu familia o para demostrar que tienes un estatus social?
Cuando eliges una carrera profesional es lo mismo, ¿para qué? Supongamos que decides dedicarte a la abogacía; si lo primero que te viene a la cabeza es ganar dinero, sin duda es una elección del ego; si por el contrario, tu elección tiene un propósito más allá de lo material, por ejemplo, que tu comunidad sea más justa, entonces sí es una elección hecha desde el corazón.
CONCLUSIÓN:

Nuestra manera de percibir nuestras responsabilidades y la actitud con la que nos enfrentamos a ellas puede ser realmente distinta dependiendo de la causa que nos motive a realizarla.

Para sentir alegría en el día a día puede ser que tengas que cambiar tus objetivos, pero otros muchos casos simplemente cambiando la perspectiva y obteniendo una visión menos superficial sobre ello sería suficiente.

 

 

 

 

 

UNA MEDITACIÓN PARA CADA NECESIDAD

Los beneficios a medio y largo plazo de la meditación ya no son discutidos por nadie, incluso en muchos colegio españoles ya está incorporado dentro de sus actividades. Si no lo has hecho nunca, o ni siquiera te lo habías planteado, quizá este sea un buen momento para incorporarlo dentro de tus propósitos de nuevo año.

Existen muchos tipos de meditación, pero en concreto se pueden destacar tres. Cada una de ellas tiene funciones y objetivos diferentes, por lo que trabajan diferentes áreas cerebrales. Os cuento muy por encima muy brevemente.

Principales tipos de meditación

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Atención Focalizada

Su objetivo principal es la concentración. Al realizar esta meditación se mantiene activa la corteza prefrontal, vinculada a los pensamientos positivos.

Conciencia Plena (Mindfulness)

Se centra en la observación. Disminución de actividad en áreas relacionadas con la ansiedad como es la corteza insular y la amígdala.

Compasión

Pretende desarrollar la empatía. Las regiones del cerebro que se activan cuando nos ponemos en lugar del otro, como es la intersección tempoparietal, muestran mayor actividad.

 

DEL AUTOCONOCIMIENTO AL PERSONAL BRANDING

La redes sociales ha generado una revolución en la vida de muchos de nosotros, principalmente a los que las usamos con fines profesionales. Trabajar conscientemente nuestro Personal Branding o Marca Personal se ha convertido en una necesidad ya que repercute directamente en nuestra reputación profesional. De cualquier manera, todos nos hemos cuestionado en alguna ocasión … Seguir leyendo…