¿PADECES SINDROME DE BURNOUT?

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burnout
40 de cada 100 trabajadores se ve afectado por este padecimiento y es una de las principales causas de ausentismo. Si eres uno de ellos, debes tomar medidas urgentes.

“El Burnout, es un efecto psicológico del trabajo en respuesta a la insatisfacción y el estrés excesivo, es un estado de fatiga o frustración generados por la devoción a una causa. Es la sensación sostenida de demasiado estrés durante un tiempo prolongado, lo que lleva a que la persona esté virtualmente quemada.

El estrés en su punto justo nos mantiene alerta y a un rendimiento óptimo “el estrés debe estar en su punto justo, como las cuerdas de un violín. Ni demasiado tensas como para que salten, ni demasiado flojas como para que no haya ningún sonido. Así somos las personas con el nivel de demandas. En su punto justo, y cada uno de diferente forma”.

ALGUNAS DE LAS CAUSAS DENTRO DE LAS ORGANIZACIONES

–       Estructura de la organización muy jerarquizada y rígida

–       Exceso de burocracia, “burocracia profesionalizada”

–       Falta de refuerzo o recompensa

–       Falta de desarrollo profesional

–       Relaciones conflictivas en la organización

–       Estilo de dirección inadecuado

–       Desigualdad percibida en la gestión de los RRHH

–       Sobrecarga de trabajo, exigencias emocionales en la interacción con el cliente

–       Descompensación entre responsabilidad y autonomía

–       Carga emocional excesiva

–       Insatisfacción en el trabajo

–       Relaciones conflictivas con clientes

–       Relaciones tensas, competitivas, con conflictos entre compañeros y con usuarios

FASES DEL PROCESO EN EL SINDROME DE BURNOUT
–       Fase inicial, de entusiasmo:

Se experimenta, ante el nuevo puesto de trabajo, entusiasmo, gran energía y se dan expectativas positivas. No importa alargar la jornada laboral.

–       Fase de estancamiento:

No se cumplen las expectativas profesionales. Se empiezan a valorar las contraprestaciones del trabajo, percibiendo que la relación entre el esfuerzo y la recompensa no es equilibrada. En esta fase tiene lugar un desequilibrio entre las demandas y los recursos (estrés); por tanto, definitoria de un problema de estrés psicosocial. El profesional se siente incapaz para dar una respuesta eficaz.

–       Fase de frustración:

Se puede describir una tercera fase en la que la frustración, desilusión o desmoralización hace presencia en el individuo. El trabajo carece de sentido, cualquier cosa irrita y provoca conflictos en el grupo de trabajo. La salud puede empezar a fallar y aparecer problemas emocionales, fisiológicos y conductuales.

–       Fase de apatía:

En la cuarta fase se suceden una serie de cambios actitudinales y conductuales (afrontamiento defensivo) como la tendencia a tratar a los clientes de forma distanciada y mecánica, la anteposición cínica de la satisfacción de las propias necesidades al mejor servicio al cliente y por un afrontamiento defensivo-evitativo de las tareas estresantes y de retirada personal. Estos son mecanismos de defensa de los individuos.

–       Fase de quemado:

Colapso emocional y cognitivo, fundamentalmente, con importantes consecuencias para la salud. Además, puede obligar al trabajado a dejar el empleo y arrastrarle a una vida profesional de frustración e insatisfacción.

Esta descripción de la evolución tiene carácter cíclico. Así, se puede repetir en el mismo o en diferentes trabajos y en diferentes momentos de la vida laboral.

 

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